La moneda de Tailandia es el baht tailandés (THB). Su cambio a euros varía a diario, pero como referencia aproximada 1 euro equivale a unos 38-40 baht. Para pagar, lo mejor es llevar algo de efectivo y usar tarjeta en sitios grandes, evitando comisiones con cajeros y casas de cambio.
La moneda oficial de Tailandia es el baht tailandés, conocido internacionalmente por su código THB y representado con el símbolo ฿. Es la única moneda de curso legal en el país, así que todo lo que pagues allí —desde un pad thai en un puesto callejero hasta una noche de hotel— se hace en baht.
Un detalle que conviene tener claro antes de viajar: el baht se divide en 100 satang. Aunque en la práctica los satang casi no se usan en el día a día, sí te los puedes encontrar en el cambio.
Los billetes son fáciles de distinguir por color y tamaño, y los de 20 y 100 baht son los que más vas a usar en el día a día. Lleva siempre unos cuantos de 20 y 50 a mano: en mercados, songthaews y puestos callejeros agradecen (y a veces exigen) que pagues con cambio.
El tipo de cambio varía cada día, pero como referencia orientativa 1 euro equivale a unos 38-40 baht. Es una horquilla que te sirve para hacer cálculos mentales rápidos sin volverte loco con decimales.
El truco más práctico: divide el precio en baht entre 40. Si algo cuesta 200 baht, son unos 5 euros. Si cuesta 800 baht, unos 20 euros. No es exacto, pero te da una idea inmediata para decidir si te merece la pena o no.
Ojo con una confusión habitual: no es lo mismo el tipo de cambio oficial que el que te aplican al pagar con tarjeta o al cambiar efectivo en una casa de cambio. Cada uno lleva sus propias comisiones o márgenes, así que el número que ves en Google no es el que vas a obtener tú.

La respuesta corta: compara antes de cambiar. Las diferencias entre sitios pueden ser notables, sobre todo si vas a cambiar una cantidad importante. Aquí tienes las opciones más habituales y sus pros y contras.
Suelen dar mejor tipo que los bancos y las encuentras por todas partes, especialmente en zonas turísticas como Bangkok, Chiang Mai o las islas. Aun así, no te fíes de la primera: echa un vistazo a dos o tres y compara el cartel. Las que están en calles secundarias a veces ofrecen mejor cambio que las de la avenida principal.
Son seguros y formales, pero con comisiones más altas y horarios limitados (normalmente de lunes a viernes en horario de oficina). Si necesitas cambiar fuera de ese horario, tendrás que tirar de casa de cambio o cajero.
Cómodos y disponibles 24 horas, pero con un cargo fijo por operación (en torno a 220 THB) que se suma al posible cargo extra de tu banco español. Si sacas poco dinero cada vez, ese fijo se come el tipo de cambio. Mejor saca cantidades más altas y menos veces.
El tipo de cambio en el aeropuerto suele ser peor que en la ciudad, pero hay una excepción: en el aeropuerto de Bangkok hay un SuperRich en la Planta B con uno de los mejores cambios del país. Así que, aunque normalmente cambiarías solo lo justo para llegar a tu alojamiento, aquí sí merece la pena cambiar. Eso sí, para el resto del viaje, compara en la ciudad.
Los billetes grandes (100 y 200 euros) suelen tener mejor tipo que los pequeños. Y no lleves billetes rotos, manchados o muy arrugados: algunas casas de cambio los rechazan directamente.
Si estás planificando tu viaje y quieres tenerlo todo atado, échale un ojo a nuestra guía completa para viajar a Tailandia.
El efectivo sigue mandando en gran parte del país, aunque la tarjeta funciona bien en alojamientos, restaurantes y comercios grandes. La clave está en combinar ambos según el contexto.
Un apunte cultural: el rey aparece en todas las monedas y billetes, así que trátalos con respeto. No los rompas, no los arrugues en exceso y no los tires al suelo. Es un gesto que se valora.
Con un poco de previsión puedes ahorrarte bastante dinero en comisiones. Estos son los pasos que mejor funcionan:
Depende mucho de tu estilo de viaje, pero estos rangos orientativos te ayudan a hacerte una idea del gasto diario (comidas, transporte, entradas y algún capricho):
No necesitas llevar todo en efectivo: combina tarjeta y cash. Y siempre viene bien tener un fondo de emergencia en euros o en otra divisa, por si surge cualquier imprevisto.
Si quieres afinar más con el equipaje y el presupuesto, mira nuestro post sobre qué llevar a Tailandia.
Si no te apetece complicarte con cambios, cajeros y comisiones, viajar en grupo reducido con coordinador te lo pone bastante más fácil. Con nosotros, muchos gastos ya están cubiertos: alojamiento, transporte y algunas comidas. Así no tienes que preocuparte por cambiar dinero para pagar alojamientos o desplazamientos internos.
El coordinador te orienta sobre dónde cambiar y cómo pagar en cada zona, y además conoces gente en tu misma situación: viajeros que suelen ir solos y que acaban compartiendo experiencias sin agobios. Si te apetece, echa un vistazo a nuestros viajes a Tailandia: el Tailandia Summer Experience está desde 1299 €.
En general no. La moneda oficial es el baht tailandés y la mayoría de comercios solo aceptan baht. Algunos hoteles o tiendas turísticas pueden aceptar euros o dólares, pero con un tipo de cambio malo. Lo mejor es cambiar a baht.
Lo ideal es combinar ambos. Lleva efectivo en euros para cambiar y una tarjeta sin comisiones para pagos grandes o sacar dinero. Así tienes flexibilidad y evitas comisiones excesivas.
Las casas de cambio de la competencia (como las que hay en zonas turísticas) suelen ofrecer mejor tipo que los bancos. Compara varias y evita el aeropuerto. También puedes sacar en cajeros, pero con comisión fija.
El tipo de cambio fluctúa, pero como referencia aproximada 1 euro equivale a unos 38-40 baht. Consulta el cambio actual antes de viajar para hacerte una idea de los precios.
Sí, en mercados y con vendedores ambulantes es común regatear, pero hazlo con educación y una sonrisa. En tiendas, centros comerciales y restaurantes no se regatea.
Puedes cambiarlas a euros antes de salir del país, aunque el tipo no suele ser bueno. También puedes guardarlas como recuerdo o dárselas a alguien que vaya a viajar. No las tires, porque podrías necesitarlas si vuelves.
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