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Qué ver en Azores: los mejores lagos, volcanes y calderas

Tabla de contenidos

Te contamos todo sobre las impresionantes maravillas que ver en azores. 

¿Alguna vez has soñado con despertar en un lugar donde los volcanes esculpieron el paisaje y los lagos de color esmeralda reflejan un cielo infinito? Este no es un sueño imposible. Es la realidad cotidiana en las Azores.

Estas nueve islas portuguesas en medio del Atlántico son un festín para los sentidos que pocos europeos han descubierto realmente.

En este artículo, te llevaré a un viaje por los paisajes más espectaculares de Azores, desde las imponentes calderas de São Miguel hasta los campos de lava de Pico, donde la naturaleza ha creado su propia obra maestra.

Y cuando creas que ya has visto todo lo que estas islas pueden ofrecer… te mostraré ese rincón secreto que hace que hasta los viajeros más experimentados se queden sin palabras.

Los volcanes icónicos de Azores

El majestuoso Monte Pico: el punto más alto de Portugal

¿Sabías que no tienes que ir al continente para encontrar la montaña más alta de Portugal? El Monte Pico se alza imponente en la isla de Pico con sus 2.351 metros sobre el nivel del mar. Este coloso es mucho más que una simple montaña – es un estratovolcán que te dejará sin aliento, literalmente.

La subida no es para cardíacos. Son unas 3-4 horas cuesta arriba por terreno volcánico que pone a prueba hasta a los más experimentados. Pero vaya, ¡qué vistas desde arriba! En días despejados puedes ver hasta cinco islas diferentes del archipiélago. Una locura.

Muchos viajeros intentan llegar a la cima para el amanecer. Ver cómo la sombra perfectamente triangular del volcán se proyecta sobre el océano es algo que no olvidarás jamás.

Capelinhos: testigo de una erupción reciente

El volcán de Capelinhos es prueba viviente de que Azores sigue siendo una zona geológicamente activa. Su última erupción en 1957 duró más de un año y añadió 2,4 km² de nuevo territorio a la isla de Faial. ¿Te imaginas ver nacer tierra nueva?

Hoy puedes visitar el Centro de Interpretación, construido parcialmente bajo tierra para no estropear el paisaje lunar que quedó tras la erupción. Caminar por Capelinhos es como pasear por Marte sin salir de la Tierra.

La arena negra, las formaciones de lava solidificada y el antiguo faro parcialmente enterrado por cenizas cuentan una historia de destrucción y creación que te pone los pelos de punta.

Sete Cidades: el volcán de las leyendas

Si existe un lugar mágico en Azores, ese es Sete Cidades. Este enorme cráter volcánico alberga dos lagos unidos pero de distinto color: uno azul y otro verde. Según cuenta la leyenda local, estos lagos se formaron de las lágrimas de un pastor y una princesa cuyo amor era imposible.

El mirador de Vista do Rei ofrece la panorámica más impresionante, especialmente cuando el sol ilumina las aguas resaltando su contraste cromático. Este fenómeno no es magia sino ciencia: diferencias en la profundidad y vegetación crean esa ilusión óptica que parece sacada de un cuento.

Para los más aventureros, la ruta que recorre todo el borde del cráter (unos 12 km) ofrece perspectivas únicas de este fenómeno geológico.

Rutas de senderismo entre cráteres volcánicos

Azores es un paraíso para los amantes del senderismo con más de 80 rutas oficiales perfectamente señalizadas. Los caminos entre cráteres volcánicos son especialmente fascinantes, con sus paisajes que parecen de otro planeta.

La ruta de las 20 calderas en Graciosa te lleva por un recorrido donde descubrirás pequeños cráteres escondidos entre vegetación endémica. O prueba el sendero Vinhas da Criação Velha en Pico, donde caminarás entre viñedos patrimonio mundial plantados directamente sobre lava negra.

No te pierdas tampoco la Caldeira do Faial, un enorme cráter de 2 km de diámetro cubierto por vegetación exuberante. El contraste entre el negro volcánico y el verde intenso de los helechos gigantes te dejará sin palabras.

La mayoría de estas rutas son circulares y toman entre 2-5 horas, perfectas para una excursión de medio día que te permitirá conectar íntimamente con la naturaleza volcánica de estas islas extraordinarias.

Que ver en azores
Calderas Azores
volcanes en azores

Lagos mágicos que cautivan al viajero

Las aguas bicolores de Sete Cidades

El fenómeno natural más fotografiado de Azores no decepciona a nadie. Dos lagos, uno azul y otro verde, separados por un estrecho puente y rodeados por un cráter volcánico de 5 km de diámetro. ¿Lo mejor? Verlos desde el mirador de Vista do Rei.

La leyenda local cuenta que estos colores nacieron de las lágrimas de un pastor y una princesa cuyo amor fue prohibido. Cursi, sí, pero cuando veas cómo el sol juega con esos tonos, entenderás por qué inspiró tal historia.

Puedes recorrer el perímetro en bici o kayak para apreciar cómo cambian los colores según la luz. Y si te preguntas por qué tienen tonalidades distintas, no es magia sino ciencia: diferentes profundidades, vegetación y reflejos del cielo.

Lagoa do Fogo: el espejo del cielo

Escondido en el centro de São Miguel, este lago de aguas cristalinas parece sacado de un cuento. Desde arriba, el azul intenso corta la respiración. Desde la orilla, la sensación de paz es absoluta.

A diferencia de otros lagos, aquí no hay desarrollo turístico masivo. Solo naturaleza en estado puro y una playa virgen de arena blanca. El acceso requiere una caminata de 30 minutos por sendero, lo que mantiene alejadas a las multitudes.

La reserva natural que lo rodea protege especies endémicas que no verás en ningún otro lugar del planeta. Si madrugas, podrías disfrutarlo completamente solo.

Lagoa das Furnas y sus aguas termales

Este lago tiene algo que los otros no: cocina propia. En sus orillas, los locales entierran ollas con el famoso «cozido das Furnas», un guiso que se cocina lentamente con el calor geotérmico natural.

El paisaje parece de otro planeta: columnas de vapor brotando de la tierra, pequeños géiseres y aguas burbujeantes. El olor a azufre te recuerda que caminas sobre un volcán dormido.

Las piscinas termales cercanas ofrecen baños a diferentes temperaturas. Algunas familias azorianas conservan tradiciones centenarias relacionadas con las propiedades curativas de estas aguas.

Actividades acuáticas en los lagos azorianos

Los lagos de Azores no son solo para contemplar. En Sete Cidades puedes alquilar kayaks, tablas de paddle y hasta pequeñas embarcaciones eléctricas sin necesidad de licencia.

El stand-up paddle al amanecer en aguas completamente calmas se ha convertido en la actividad estrella. La sensación de «caminar sobre el agua» mientras el sol despunta no tiene precio.

Para los más aventureros, algunos lagos permiten la pesca deportiva de truchas. Los guías locales conocen los mejores puntos y las técnicas que funcionan en estas aguas volcánicas.

Fotografiando lagos al amanecer y atardecer

La hora dorada transforma estos paisajes en escenarios mágicos. La niebla matutina que a veces cubre los lagos crea efectos que parecen de fantasía.

Un truco de fotógrafos experimentados: usa filtros polarizadores para capturar mejor los contrastes entre el agua, el cielo y la vegetación exuberante. Y siempre lleva trípode – las mejores fotos suelen requerir largas exposiciones.

Los miradores están bien señalizados, pero los locales conocen puntos secretos alejados de las rutas turísticas. Vale la pena preguntar y madrugar para conseguir esas fotos que serán la envidia de tus amigos.

Calderas impresionantes: cicatrices de la naturaleza

La caldera de Faial: un paisaje lunar

¿Has visto alguna vez el cráter de un volcán tan grande que parece sacado de otro planeta? Eso es exactamente lo que sentirás al visitar la caldera de Faial. Esta impresionante formación, con un diámetro de 2 km y paredes que alcanzan los 400 metros de altura, te deja sin palabras.

Los días de niebla, el ambiente se vuelve místico. La caldera se llena de bruma y, de repente, ya no estás en la Tierra sino en algún rincón olvidado de la Luna. El contraste entre el verde de la vegetación y el negro volcánico crea un paisaje que ninguna foto puede capturar completamente.

Furnas: el corazón geotérmico de São Miguel

En Furnas, la tierra respira. No, en serio. El suelo literalmente exhala vapor por decenas de fumarolas que salpican el paisaje. Este valle es como una olla a presión natural donde el agua hierve a borbotones y el barro burbujea sin parar.

Los locales aprovechan esta energía natural de formas increíbles. ¿El ejemplo más sabroso? El famoso «cozido das Furnas», un guiso que se cocina enterrado en el suelo volcánico durante horas. Si no lo pruebas, no has estado en Azores.

El lago de Furnas completa este escenario de película, rodeado de aguas termales donde puedes darte un baño relajante mientras contemplas uno de los paisajes más singulares del archipiélago.

La formación geológica de las calderas azorianas

Las calderas de Azores no aparecieron de la noche a la mañana. Son el resultado de erupciones catastróficas que vaciaron las cámaras magmáticas bajo los volcanes, provocando el colapso de sus cúpulas. Boom. El techo se viene abajo y queda un enorme agujero en el suelo.

Con el tiempo, estas depresiones se han llenado de agua formando lagos, o se han cubierto de vegetación creando valles fértiles. Cada caldera cuenta una historia diferente sobre la fuerza brutal que moldeó estas islas.

Flora única adaptada al entorno volcánico

Las calderas azorianas son como laboratorios naturales donde las plantas han tenido que adaptarse o morir. Y vaya si se han adaptado.

Especies como el brezo endémico de Azores y el cedro del matorral prosperan en suelos ácidos que matarían a la mayoría de las plantas continentales. La laurisilva, un tipo de bosque ancestral que ha desaparecido en gran parte de Europa, encuentra aquí su último refugio.

Lo más fascinante es ver cómo la vida conquista incluso las coladas de lava más recientes. Primero llegan los líquenes, luego los musgos, y antes de que te des cuenta, un ecosistema completo florece donde antes solo había roca negra.

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Fenómenos geotérmicos fascinantes

Fumarolas y géiseres en Furnas

¿Alguna vez has visto salir vapor directamente de la tierra? En Furnas esto es pan de cada día. El suelo literalmente respira ante tus ojos.

Las fumarolas aquí no son cualquier cosa. Imagina caminar por un sendero y de repente ver columnas de vapor saliendo entre las rocas. El olor a azufre es inconfundible, ese aroma a huevo cocido que te hace arrugar la nariz.

Lo fascinante es que estos fenómenos son prueba viviente de que estás pisando un volcán dormido, no muerto. La tierra hierve bajo tus pies a temperaturas que superan los 100°C.

Los géiseres, aunque menos espectaculares que sus primos islandeses, tienen su propio encanto. No explotan hacia el cielo, pero borbotean constantemente como ollas a presión naturales.

Baños termales naturales para relajarse

Después de un día explorando la isla, no hay nada como sumergirse en aguas termales a 39°C. El estrés simplemente se evapora.

En Terra Nostra Garden encontrarás la piscina termal más famosa, con su característica agua color óxido rica en hierro. Sí, saldrás naranja, pero valdrá cada segundo.

Para una experiencia más íntima, Poça da Dona Beija ofrece varias piscinas pequeñas entre vegetación exuberante. El contraste entre el agua caliente y el aire fresco de la montaña es sencillamente divino.

El poder curativo de las aguas minerales

No es casualidad que los azorianos tengan esa vitalidad. Las aguas de Furnas contienen más de 20 minerales diferentes.

Cada fuente tiene propiedades distintas. Algunas son ricas en hierro para la anemia, otras en azufre para problemas de piel. Los locales saben exactamente qué agua beber para cada dolencia.

Pero ojo, algunas aguas huelen fatal y saben peor. Mi consejo: fíjate en los lugareños. Si ves que llenan botellas de alguna fuente específica, probablemente sea buena… o al menos tolerable.

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Experiencias imperdibles en los paisajes volcánicos

Observación de ballenas desde acantilados volcánicos

No hay nada como el contraste del azul intenso del océano con el negro volcánico de los acantilados de Azores. ¿Y qué mejor manera de disfrutarlo que avistando cetáceos?

Desde puntos como Ponta da Ferraria en São Miguel o Capelinhos en Faial, puedes ver ballenas y delfines saltando entre las olas. La mejor época va de abril a octubre, cuando las aguas se llenan de cachalotes, ballenas azules y delfines comunes.

Lleva unos prismáticos, algo de paciencia y prepárate para el espectáculo. Los locales te dirán que cuando el mar está en calma, hasta puedes escuchar el sonido de sus respiraciones.

Descenso a cuevas de lava subterráneas

Bajo tus pies se esconde un mundo fascinante. Las cuevas volcánicas de Azores son túneles formados por antiguas corrientes de lava que te transportan al centro de la Tierra.

La Gruta do Carvão en São Miguel y Algar do Carvão en Terceira son impresionantes. En la segunda, descenderás 100 metros hacia una laguna subterránea de agua cristalina. Las estalactitas de sílice brillan como joyas bajo la luz de las linternas.

Ponte un buen calzado y una chaqueta – dentro hace frío todo el año. Los guías locales conocen cada rincón y te contarán historias que no encontrarás en ninguna guía.

Degustación del «Cozido das Furnas»

El plato más sorprendente de Azores se cocina con la energía del volcán. Literalmente.

En Furnas, los cocineros entierran ollas con carne, chorizo, verduras y patatas en agujeros en la tierra caliente volcánica. Seis horas después, desentierra tu comida perfectamente cocinada.

La experiencia completa incluye ver cómo se recoge el cozido por la mañana. Los restaurantes locales como el Terra Nostra y el Tony’s sirven este manjar que sabe a tierra, fuego y tradición.

El truco está en acompañarlo con vino local y terminar con pudín de Fogo, otro postre inspirado en los volcanes.

Miradores estratégicos para vistas panorámicas

Los azorianos han perfeccionado el arte de la vista perfecta. Los miradores están ubicados justo donde necesitas estar para quedarte sin aliento.

En Sete Cidades, el Miradouro da Vista do Rei te regala la postal más famosa de Azores: los lagos gemelos azul y verde. En Flores, el Miradouro da Rocha dos Bordões muestra formaciones basálticas que parecen tubos de órgano gigantes.

Mi favorito personal: el Miradouro da Boca do Inferno. Llegas por un sendero fácil y de repente el mundo se abre ante ti – siete lagos volcánicos rodeados de verde intenso. Y casi siempre estarás solo, sin las multitudes típicas de otros destinos.

Explorando islotes formados por erupciones submarinas

Algunos de los paisajes más jóvenes de Europa están aquí. Islotes que emergieron del mar en erupciones recientes, algunos con apenas décadas de existencia.

El Banco D. João de Castro, entre Terceira y São Miguel, asomó brevemente su cabeza por encima del agua en 1720, antes de hundirse nuevamente. Hoy es un paraíso para buceadores aventureros.

Para algo más accesible, toma una lancha hacia el Ilhéu de Vila Franca do Campo. Este cráter volcánico semi-sumergido forma una piscina natural perfecta. En verano, limitan el número de visitantes a 400 diarios, así que reserva con antelación.

Las colonias de aves marinas han convertido estos pedazos de roca volcánica en santuarios naturales. Verás frailecillos, pardelas y charranes anidando donde la lava se encontró con el mar.

Preguntas Frecuentes (FAQs)

  1. ¿Cuál es la mejor época para visitar Azores?

    Las Azores son un destino para todo el año, pero los meses de mayo a octubre ofrecen el clima más agradable con temperaturas entre 20-25°C. En verano (julio-agosto) hay más turistas, pero también más festivales y eventos. La primavera trae flores espectaculares, mientras que el otoño es perfecto para avistamiento de ballenas. El invierno es más lluvioso pero los precios bajan considerablemente.

  2. ¿Cuántos días se necesitan para visitar Azores?

    Mínimo 5 días si solo visitas una isla (normalmente São Miguel). Para una experiencia completa, dedica:

    • 7-10 días: para São Miguel + otra isla

    • 14+ días: si quieres explorar 3 o más islas

    Cada isla tiene su personalidad única y no querrás andar con prisas.

  3. ¿Se puede nadar en los lagos volcánicos?

    No en todos. Las Siete Ciudades y Lagoa do Fogo (São Miguel) permiten baños en zonas específicas. Otros lagos como Furnas están prohibidos por razones de conservación o actividad termal. Siempre respeta las señalizaciones locales.

  4. ¿Cómo moverse entre islas en Azores?

    Tienes dos opciones:

    • Avión: SATA Air Açores opera vuelos diarios entre islas

    • Ferry: Atlânticoline conecta las islas, especialmente en verano

    Los ferries son más baratos pero dependen del clima, mientras que los vuelos ofrecen más flexibilidad pero cuestan más.

Nuestros próximos viajes a Azores

A continuación podrás ver todos los viajes que tenemos para disfrutar de Azores

portada azores
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